Resolviendo dudas sobre audífonos

A mucha gente la da vergüenza llevar audífonos porque piensan que enseñan al mundo que tienen un defecto; pero para nada es así. Los audífonos son exactamente como unas gafas o como una dentadura postiza: es algo que nos complementa una pérdida y nos da o nos devuelve una calidad de vida perdida. Es por eso que queremos ampliar un poco la información acerca de los audífonos, sin entrar en especificaciones técnicas ni especificaciones individuales.

 

Primero de todo: ¿Cómo sé que necesito un audífono?

Para saber si se requiere un audífono lo primero es darse cuenta que uno quizá no oye tan bien como antes. Esto nos lo podrán confirmar las personas de nuestro alrededor, ya sea comentándonos acerca de lo alto que está el televisor o incluso el hecho de tener que repetir las frases. En estos casos hay que coger hora para hacer una revisión del oído. Esta prueba es totalmente indolora y consta, simplemente, de ponerse unos auriculares y levantar la mano cuando se oye una señal auditiva. Esta prueba es muy rápida de hacer y nos proporciona la información necesaria acerca del estado de la audición.

 

¿Soy demasiado joven o mayor para usarlo?

Nunca se es demasiado joven o mayor para ello ya que las pérdidas auditivas pueden tener varias causas: desde causas que ya vienen de cuando se es pequeño, hasta pérdidas relacionadas con un trabajo donde hay mucho ruido.

 

¿Son muy caros?

Los audífonos son una ayuda diseñada y creada específicamente para cada persona: muchas veces va desde el molde hasta su programación. Eso implica que habrá un coste, pero este dependerá de las necesidades auditivas que tengamos y también de nuestro estilo de vida. Por eso el rango de precios puede ser muy variado y es necesario aportar toda la información posible al profesional para que nos pueda orientar de la mejor forma posible.

 

¿Es mejor llevar dos audífonos o uno?

Nuestro sistema auditivo funciona combinando los dos oídos, con lo cual, si hay pérdidas en ambos es aconsejable llevar dos audífonos para suplir las pérdidas. De esta forma nuestra audición mejorará de forma sustancial.

 

¿Si no me los pongo perderé más audición?

La evolución de una pérdida auditiva depende de muchos factores, pero está claro que al no ponérnoslo no estamos estimulando la audición y con ello podemos acelerar la pérdida auditiva.

 

Yo oigo, pero no entiendo lo que dicen.

Eso es muy común y puede ser un claro indicio de falta de audición. Hay que pensar que los audífonos no solo nos amplían el sonido si no que nos pueden proporcionar matices sonoros que habíamos perdido y que pueden ser necesarios para entender una conversación.

 

¿Con ellos oiré como antes?

Es muy difícil que algo artificial iguale a algo natural, pero también es cierto que los audífonos actuales tienen tecnologías que ayudan a poder captar los sonidos de forma más natural.

 

Se oyen muchos “ruidos” con los audífonos.

Es cierto que cuando se lleva audífonos se oyen más ruidos que cuando no se lleva, pero eso es porque la propia pérdida auditiva hace que muchos de estos ruidos cotidianos queden anulados o minimizados. Cuando llevamos los audífonos estos sonidos vuelven a aparecer y nos parecen extraños porque ya no los teníamos presentes. También hay que decir que si un audífono está bien adaptado solo se deberían oír este tipo de ruidos cotidianos.

 

Os animamos a que os hagáis una prueba totalmente gratuita para comprobar si verdaderamente oís bien.

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